Transparencia que invita a confiar
Conocer por adelantado qué porcentaje paga hospedaje, alimentación, traslados y fondos comunitarios evita suspicacias y empodera decisiones. Un tablero en la cocina, actualizado a mano, vuelve visible la circulación del dinero. Esa claridad fortalece la autoestima colectiva y motiva procesos participativos para priorizar inversiones necesarias.